Los banqueros centrales respaldan a Powell y defienden la independencia de la Fed en sus decisiones
Los principales banqueros centrales internacionales, entre ellos Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, y Pablo Hernández de Cos, director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), han manifestado su solidaridad con la Reserva Federal de Estados Unidos y su presidente, Jerome Powell, tras revelarse una investigación a la que está siendo sometido el banquero central estadounidense.
«La independencia de los bancos centrales es fundamental para la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a quienes servimos», señala un comunicado conjunto que también cuenta con el respaldo de Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra; Erik Thedéen, gobernador del Riksbank de Suecia; Christian Kettel Thomsen, presidente del Consejo de Gobernadores del Danmarks Nationalbank; Martin Schlegel, presidente del Consejo de Gobierno del Banco Nacional Suizo; Michele Bullock, gobernadora del Banco de la Reserva de Australia; Tiff Macklem, gobernadora del Banco de Canadá; Chang Yong Rhee, gobernador del Banco de Corea del Sur; Ida Wolden Bache, gobernadora del Norges Bank; y Gabriel Galípolo, gobernador del Banco Central de Brasil.
Además, el francés François Villeroy de Galhau, presidente del Consejo de Administración del Banco de Pagos Internacionales (BIS), también suscribió el comunicado, en apoyo a Powell y a la independencia de la Fed. Este comunicado defiende la necesidad de preservar dicha independencia con pleno respeto al Estado de derecho y la rendición de cuentas democrática, subrayando que el presidente Powell ha desempeñado su cargo «con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público». «Para nosotros, es un colega respetado, muy estimado por todos los que han trabajado con él», concluye el documento.
APOYO DE EX BANQUEROS CENTRALES DE EEUU
Este apoyo se suma al manifestado por varias figuras económicas estadounidenses relevantes, incluyendo a Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, quienes han precedido a Powell en la conducción de la Reserva Federal y consideran que la investigación representa un intento sin precedentes de socavar su independencia. Junto a estos ex presidentes de la Fed, el comunicado también cuenta con el respaldo de los ex secretarios del Tesoro: Timothy Geithner, Jacob Lew, Henry Paulson y Robert Rubin.
Asimismo, la declaración ha sido firmada por Jared Bernstein, Jason Furman, Glenn Hubbard, Gregory Mankiw y Christina Romer, quienes se desempeñaron como jefes del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca en distintas administraciones. El economista Kenneth Rogoff, profesor en la Universidad de Harvard y ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional, también ha expresado su apoyo a la Fed en este contexto.
El comunicado advierte que la independencia de la Reserva Federal y la percepción pública de dicha independencia «son cruciales» para el desempeño económico, incluyendo la consecución de los objetivos establecidos por el Congreso: precios estables, máximo empleo y tasas de interés moderadas a largo plazo. En este sentido, se destaca que la investigación penal contra Jerome Powell «constituye un intento sin precedentes de utilizar ataques fiscales para socavar dicha independencia», enfatizando que «así es como se formula la política monetaria en mercados emergentes con instituciones débiles, lo que tiene consecuencias muy negativas para la inflación y el funcionamiento de sus economías en general». «Esto no tiene cabida en Estados Unidos, cuya mayor fortaleza es el Estado de derecho, la base de nuestro éxito económico», concluyen.
INVESTIGACIÓN A POWELL
El presidente de la Reserva Federal reveló el domingo que enfrenta una investigación del Departamento de Justicia relacionada con su testimonio ante el Congreso en junio sobre la renovación multimillonaria de la sede del organismo. Powell ha encuadrado esta acción dentro de «las amenazas y la presión constante» de la Administración de Donald Trump. «El viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones del gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el Comité Bancario del Senado el pasado junio», indicó en un video divulgado por la entidad en la red social X, añadiendo que su testimonio se refería, en parte, a un proyecto plurianual para renovar los edificios históricos de oficinas de la Reserva Federal.
Powell, quien ha mantenido un «profundo respeto por el Estado de derecho y la rendición de cuentas», considera la investigación como una «acción sin precedentes» de Washington, que debe ser vista en el contexto más amplio de las amenazas y la presión constante del Gobierno. «Nadie, y desde luego tampoco el presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley», enfatizó en un discurso, asegurando que «la amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en la mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente».
En su defensa, Powell aseguró que esta nueva amenaza no tiene relación con su testimonio ni con la función de supervisión del Congreso, insistiendo en que el organismo ha informado al Congreso sobre este asunto a través de «testimonios y otras divulgaciones públicas». «Esos son pretextos», agregó.
Por otro lado, la Casa Blanca ha negado que Donald Trump esté detrás de la demanda contra Jerome Powell. La portavoz del presidente, Karoline Leavitt, respondió tajantemente «no» cuando se le preguntó si Trump había «ordenado» a los funcionarios del Departamento de Justicia abrir el proceso penal contra Powell. Leavitt evitó especificar si las reiteradas críticas de Trump a Powell influyeron en la apertura del caso, defendiendo que el ex presidente «tiene todo el derecho a criticar al presidente» de la Fed. «Trump tiene el derecho que le otorga la Primera Enmienda, al igual que todos ustedes», enfatizó.
Además, aseguró que «una cosa está clara y el presidente lo ha dejado muy claro: Jerome Powell es malo en su trabajo». A la pregunta de si Jerome Powell es un delincuente o no, la portavoz afirmó que esa es una respuesta que el Departamento de Justicia tendrá que averiguar, indicando que parece que tienen la intención de hacerlo.
La semana pasada, el presidente Donald Trump afirmó que ya había tomado una decisión sobre el sucesor de Jerome Powell en la Reserva Federal (Fed) una vez que expire su mandato el próximo mes de mayo, aunque no reveló quién será. «Tengo una decisión en mente. No he hablado de ello con nadie», indicó en una entrevista con ‘The New York Times’, sin ofrecer más detalles sobre cuándo anunciará al futuro responsable de la política monetaria estadounidense.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que los finalistas para liderar la Fed, de una lista original de hasta once personas, incluirían, además de Hassett, a miembros de la Junta de Gobernadores de la Fed, Christopher Waller y Michelle Bowman; el exgobernador de la Fed Kevin Warsh; y el ejecutivo de BlackRock, Rick Rieder.
