chip: la mutación silenciosa que podría impactar el corazón de pacientes oncológicos

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) – Aproximadamente 1 de cada 5 pacientes con cáncer que se someten a pruebas genéticas presentan accidentalmente mutaciones en la sangre llamadas hematopoyesis clonal de potencial indeterminado (conocida como CHIP por sus siglas en inglés). Ahora, un estudio realizado por investigadores de Vanderbilt Health (Estados Unidos) revela que esta realidad aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas tras el tratamiento oncológico.
Los hallazgos, publicados en ‘JAMA Oncology’, respaldan los posibles beneficios de la detección de CHIP en pacientes antes de iniciar el tratamiento oncológico, permitiendo un seguimiento más estrecho para detectar complicaciones cardíacas. Es importante señalar que CHIP es una afección, no una enfermedad, caracterizada por variantes relacionadas con la edad en las células madre sanguíneas y suele ser asintomática.
Los investigadores lograron identificar qué pacientes presentaban CHIP mediante el biorepositorio de Vanderbilt Health, BioVU, que vinculó los historiales médicos electrónicos con los datos de secuenciación del genoma completo. Compararon los resultados de salud cardiovascular de los pacientes con CHIP con los de pacientes sin esta afección. Todos los participantes habían sido diagnosticados con tumores sólidos y ninguno había presentado insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica ni arritmia antes del tratamiento oncológico.
Durante un período de 10 años tras el tratamiento, los pacientes con CHIP presentaron una incidencia significativamente mayor de insuficiencia cardíaca (20,3% frente a 14,5%) y enfermedad cardiovascular isquémica (25,3% frente a 18,5%). Este efecto se amplificó en los pacientes que recibieron quimioterapia más intensiva.
«Con frecuencia encontramos CHIP en pacientes con cáncer, pero anteriormente no lo considerábamos un resultado importante para su atención. Ahora sabemos que estos pacientes tienen un mayor riesgo de cardiopatía y probablemente se beneficiarían de la inclusión de cardiólogos en su equipo de atención», declara el autor correspondiente del estudio, el doctor Alexander Bick, profesor asociado de Medicina, titular de la Cátedra Edward Claiborne Stahlman y director de la División de Medicina Genética y Farmacología Clínica.
Los pacientes recibieron quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o una combinación de estos tratamientos. Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en la principal causa de muerte no relacionada con el cáncer entre los sobrevivientes de cáncer.
Los investigadores analizaron datos de 8.004 pacientes, de los cuales 549 presentaron CHIP. Hasta donde se sabe, este es el estudio más amplio hasta la fecha que evalúa la asociación entre CHIP y enfermedad cardiovascular en pacientes con tumores sólidos sometidos a tratamiento oncológico. La mayoría de los pacientes con CHIP eran hombres (54% frente a 45%) y presentaban hipertensión (78% frente a 69%) en comparación con los pacientes sin esta afección.
Estos hallazgos pueden resultar valiosos para realizar pruebas a los pacientes que serán tratados contra el cáncer, permitiendo estratificar el riesgo, adaptar el seguimiento de enfermedades cardiovasculares y ofrecer consultas cardio-oncológicas tempranas, así como considerar estrategias cardioprotectoras.
